En términos sencillos, un seguro de carga es un contrato que blinda el valor de tu mercancía mientras viaja de un punto A a un punto B. Piensa en él como un escudo financiero contra pérdidas o daños que puedan ocurrir por accidentes, robos u otros imprevistos durante el trayecto, sin importar si es por tierra, mar o aire. Si tu negocio depende de mover productos, esta guía te ayudará a entender por qué esta protección no es un lujo, sino una necesidad para seguir creciendo.
Por qué los seguros de carga son vitales para tu negocio
Imagina que tu negocio en Hermosillo depende de un envío clave. Podría ser un cargamento de carne de res rumbo al centro del país, o quizás componentes electrónicos importados que llegan por el puerto de Guaymas. Sea lo que sea, esa mercancía representa capital, esfuerzo y la promesa de una venta.
Ahora, visualiza qué pasaría si ese camión sufre una volcadura en la carretera a Nogales o si la carga es robada. Sin un seguro, la pérdida es total y va directo a tu bolsillo. El transportista, en la mayoría de los casos, tiene una responsabilidad legal muy limitada que rara vez cubre el valor completo de los productos. Un solo incidente así podría desestabilizar por completo las finanzas de una pyme sonorense.
Ejemplo claro: Un productor de muebles de Hermosillo envía una sala completa con valor de $80,000 pesos a un cliente en Ciudad Obregón. El camión sufre un accidente y la mercancía se destruye. Sin seguro de carga propio, el transportista podría estar obligado a pagar solo una fracción mínima de ese valor. El productor no solo perdería los $80,000, sino también al cliente y su reputación.
Una inversión estratégica, no un gasto
Ver el seguro de carga como un gasto más es un error común. La realidad es que se trata de una inversión estratégica en la salud y continuidad de tu negocio. La analogía es simple: si tu mercancía es el motor que impulsa tu empresa, el seguro es el aceite que lo mantiene funcionando sin problemas. Sin él, una falla inesperada puede griparlo todo y detener tus operaciones.
Proteger tus activos durante el transporte es tan crucial como tener un buen plan de negocios. Un seguro de carga te da algo invaluable:
- Tranquilidad financiera: Sabes que tu inversión está a salvo de los múltiples riesgos del camino.
- Continuidad operativa: Te permite reponerte rápido de una pérdida sin descapitalizarte.
- Confianza para crecer: Facilita que te expandas a nuevos mercados con la certeza de que tus envíos están seguros.
Un solo incidente sin cobertura puede tener un impacto devastador. No solo compromete esa venta en particular, sino la capacidad de tu empresa para cumplir con sus obligaciones y seguir de pie. La protección adecuada es simplemente esencial para la salud a largo plazo de cualquier negocio que dependa de la logística.
Además de resguardar tus bienes, contar con una póliza adecuada es un pilar dentro de una estrategia integral de protección. Si quieres entender mejor cómo esta cobertura se integra con otras protecciones, te recomendamos leer nuestra guía sobre seguros para empresas, donde exploramos soluciones completas para tu negocio.
Si quieres que tu empresa en Sonora esté realmente preparada para cualquier eventualidad en el transporte de mercancías, es momento de tomarte en serio esta póliza. Contáctanos para una asesoría y descubre cómo podemos proteger el corazón de tu operación.
Los principales riesgos del transporte de mercancía en México

Cuando envías tu mercancía, el camino está lleno de peligros que van mucho más allá de un simple accidente de tráfico. Comprender estas amenazas es el primer paso para proteger tu inversión y, sobre todo, para darle continuidad a tu negocio.
Los riesgos no son algo teórico; son eventos que suceden todos los días y que pueden generar pérdidas catastróficas. Cada trayecto, sin importar lo corto que sea, expone tu capital a un entorno que simple y sencillamente no puedes controlar.
Robo de carga: el riesgo más temido
Seamos honestos, el robo de mercancía en tránsito es la pesadilla de cualquier empresa en México. No hablamos de un riesgo menor, sino de una amenaza constante y, con frecuencia, violenta que pone en jaque a toda la cadena de suministro.
Las estadísticas pintan un panorama que no podemos ignorar. Durante el segundo trimestre de 2025, se registró que alrededor del 82 % de los robos de carga involucraron algún tipo de violencia. Esto significa que ocho de cada diez operadores enfrentaron situaciones de alto riesgo que pudieron poner en peligro su vida. Puedes ver más detalles sobre estas tendencias clave del robo de carga en SafeLinkMexico.com.
Ejemplo en Sonora: Imagina un camión cargado con componentes para una maquiladora en Nogales que es interceptado con violencia en la carretera Federal 15. La pérdida no es solo el valor de la mercancía. Es el incumplimiento de un contrato, el daño a tu reputación y la interrupción de toda una línea de producción. Con un seguro de carga, al menos la pérdida financiera se recupera, permitiéndote reponer el material y cumplir con tu cliente.
Accidentes y daños físicos a la mercancía
Más allá del crimen, los accidentes viales son una realidad cotidiana en las carreteras del país. Una volcadura, una colisión o hasta un frenado brusco pueden ser suficientes para dañar tu producto de forma irreversible.
Aquí es donde los seguros de carga realmente demuestran su valor, cubriendo eventos que son imposibles de prever. Piensa en un cargamento de uva de mesa de la Costa de Hermosillo. Un accidente no solo aplasta la fruta; también puede romper la cadena de frío y arruinar el envío por completo.
Pero los riesgos no se limitan a la carretera. Hay otros peligros que a menudo pasamos por alto:
- Contaminación de la carga: Un químico derramado cerca de un cargamento de alimentos puede hacerlo inservible en un instante.
- Mojadura: Una lona mal puesta o una pequeña filtración en el contenedor puede echar a perder productos sensibles a la humedad.
- Maniobras de carga y descarga: Una gran parte de los daños ocurre antes de que el camión siquiera arranque o justo al llegar a su destino, por una mala operación del montacargas o una estiba deficiente.
Estos eventos, aunque menos dramáticos que un robo, pueden ser igual de costosos. Una correcta gestión de riesgos es fundamental para identificar estas vulnerabilidades en tu operación. Si quieres profundizar en cómo protegerte, te puede interesar nuestro artículo sobre qué es la gestión de riesgos.
Entender a qué te enfrentas te permite ver que una buena cobertura no es una opción, sino una necesidad para tu negocio. Cada uno de estos riesgos representa una fuga de capital que un buen seguro puede sellar. No dejes tu inversión al azar; contáctanos para una asesoría y encontremos juntos la protección que tu negocio en Sonora necesita para prosperar sin miedo.
Tipos de pólizas de seguro de carga explicados
Moverse por el mundo de los seguros de carga puede sonar intimidante, pero te aseguro que es mucho más sencillo de lo que parece. La clave está en entender las diferencias fundamentales para que elijas justo la protección que tu negocio necesita, sin gastar de más en coberturas que no te sirven.
En esencia, las pólizas se agrupan en dos grandes categorías que determinan qué tan amplia es tu protección. Conocerlas es el primer paso para tomar una decisión inteligente y blindar tu inversión de forma eficaz.
Pólizas de riesgos nombrados: una protección específica
Imagina que contratas un seguro que funciona con una lista cerrada de situaciones cubiertas, como "robo", "colisión" y "volcadura". Si tu mercancía se daña por algo que no está explícitamente en esa lista —digamos, una inundación repentina en la carretera—, el seguro simplemente no responde.
Así funciona una póliza de riesgos nombrados. Ofrece una cobertura más acotada y, por lo general, a un costo menor. Puede ser una opción para mercancías de muy bajo riesgo o si tu presupuesto es realmente ajustado, pero te deja totalmente expuesto a cualquier imprevisto que no esté escrito en el contrato.
Pólizas de todo riesgo: la cobertura más completa
Ahora, piensa justo en lo contrario. Una póliza de todo riesgo, que en el mundo de los seguros conocemos como "All Risk", opera bajo un principio mucho más simple y seguro: "todo lo que no está expresamente excluido, está cubierto". Esta es, sin duda, la opción más completa y la que recomendamos para la mayoría de los negocios.
Este tipo de póliza te protege contra prácticamente cualquier daño o pérdida que sufra tu mercancía durante su viaje. La única excepción son las causas que la aseguradora haya listado de forma específica en la sección de exclusiones del contrato, como podría ser un mal embalaje por parte tuya o un defecto inherente del producto. Es la póliza que te da verdadera paz mental.
Un ejemplo real en Sonora:
Un agricultor de Caborca envía un tráiler cargado de uva de mesa de exportación hacia Estados Unidos. A mitad de camino, el sistema de refrigeración del camión sufre un cortocircuito y deja de funcionar, echando a perder toda la fruta. Con una póliza de Todo Riesgo, es casi un hecho que la pérdida estaría cubierta. Pero si tuviera una de Riegos Nombrados y la "falla del sistema de refrigeración" no estuviera en la lista de riesgos, el productor tendría que absorber el 100% de la pérdida.
Coberturas según el medio de transporte
Además de qué tan amplia es la cobertura, las pólizas se especializan según los riesgos únicos de cada medio de transporte. No es lo mismo mover carga por tierra que por mar o aire.
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Seguro de carga terrestre: Es el pan de cada día para los movimientos dentro de México, como los traslados que salen de Hermosillo al resto del país. Se centra en peligros como robo, volcaduras, choques y daños durante las maniobras de carga y descarga. Por cierto, proteger los vehículos es igual de crucial; puedes leer más sobre esto en nuestro artículo del seguro de camión rígido.
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Seguro de carga marítima: Indispensable para quienes importan o exportan a través de puertos como el de Guaymas. Este seguro cubre riesgos muy específicos del mar, como la "avería gruesa" (un concepto antiguo donde se sacrifica parte de la carga para salvar el barco y el resto del cargamento), el hundimiento del buque, o daños por la humedad y el constante movimiento de las olas.
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Seguro de carga aérea: Ofrece la máxima protección para envíos que son urgentes y de alto valor. Aunque volar es increíblemente seguro, los riesgos aquí se concentran en tierra, principalmente en las terminales, durante la carga y descarga, y en los momentos críticos de despegue y aterrizaje.
Para que veas estas diferencias de una forma más clara, te preparamos una tabla comparativa.
Comparativa Rápida de Pólizas de Carga
Compara las coberturas más importantes entre una póliza de Todo Riesgo y una de Riesgos Nombrados para elegir la que mejor se adapta a tu negocio.
| Característica de Cobertura | Póliza de Todo Riesgo (All Risk) | Póliza de Riesgos Nombrados |
|---|---|---|
| Principio de cobertura | Cubre todo, excepto lo que está explícitamente excluido. | Cubre únicamente los peligros que están listados en la póliza. |
| Carga de la prueba | La aseguradora debe demostrar que la causa del daño está en la lista de exclusiones. | El asegurado debe demostrar que el daño fue causado por un riesgo cubierto. |
| Tranquilidad | Ofrece máxima protección y reduce la incertidumbre ante eventos inesperados. | Deja al negocio vulnerable a riesgos no contemplados en el contrato. |
| Ideal para | Mercancías de alto valor, productos frágiles o perecederos, y rutas de alto riesgo. | Mercancías de bajo valor, productos muy resistentes o presupuestos muy limitados. |
Tomar la decisión correcta sobre el tipo de póliza es un movimiento estratégico para tu negocio. Si lo que más valoras es dormir tranquilo y tener la máxima protección para tu capital, la cobertura de Todo Riesgo es casi siempre la mejor inversión. No dejes tu negocio a la suerte. Permítenos asesorarte para encontrar la póliza que se ajuste a tus necesidades.
Qué cubren las pólizas y las exclusiones a conocer
Imagina que tu póliza de seguros de carga es como el manual de un paracaídas. Entender qué te protege te da la confianza para dar el salto, pero es saber qué no está cubierto lo que de verdad te salvará de una caída libre financiera.
Una póliza es simplemente un acuerdo con reglas claras. No se trata de contratarla, cruzar los dedos y esperar lo mejor. Es fundamental que sepas con exactitud qué riesgos le estás pasando a la aseguradora y cuáles, sin importar qué, siguen siendo tu responsabilidad.
Las coberturas estándar que debes esperar
Aunque cada póliza es un mundo, la mayoría de los seguros de carga, sobre todo los de "Todo Riesgo", te ofrecen un buen escudo contra los peligros más comunes que tu mercancía enfrenta en cada viaje.
Estas son las protecciones básicas que casi siempre encontrarás:
- Daños por accidente del vehículo: Cubre las pérdidas si el camión, barco o avión que lleva tus productos choca, se vuelca o, en el peor de los casos, se hunde.
- Robo total o parcial: Te protege si te roban la mercancía, ya sea con violencia o sin ella. En las carreteras de México, este es uno de los riesgos más latentes.
- Mojadura de la carga: Responde cuando tus productos se dañan por contacto con agua, ya sea dulce o salada. Piensa en una filtración en el contenedor o en una tormenta inesperada.
- Daños en maniobras: Cubre los descuidos o accidentes durante la carga, descarga y acomodo de la mercancía. Es increíble cuántos productos se dañan en estos momentos críticos.
- Incendio y explosión: Ofrece protección si el transporte o la propia carga se incendian.
Un punto importante es que estas coberturas suelen trabajar en equipo con el seguro de responsabilidad civil del transportista, creando una red de seguridad mucho más sólida. Si quieres entender mejor cómo funciona este complemento, échale un ojo a nuestro artículo que explica qué cubre el seguro de responsabilidad civil.
Las exclusiones: el diablo está en los detalles
Aquí es donde muchos empresarios se llevan una sorpresa amarga. Las exclusiones son esas situaciones específicas que la póliza, por contrato, no va a cubrir. Conocerlas es tan importante como saber qué sí cubre, porque ignorarlas es dejar una puerta abierta a pérdidas que no esperabas.
La gran mayoría de las reclamaciones rechazadas no ocurren porque la aseguradora "no quiera pagar". Sucede porque el daño fue causado por algo que estaba claramente listado como una exclusión en la póliza.
Las exclusiones más comunes en los seguros de carga incluyen:
- Vicio propio: Este término se refiere a un defecto del producto que causa su propio deterioro. Por ejemplo, fruta que madura demasiado rápido y se echa a perder antes de llegar, sin que haya ocurrido ningún accidente.
- Embalaje inadecuado: Si la mercancía se daña porque no la empacaste bien para el viaje, el seguro no se hará responsable. La obligación de un buen embalaje es tuya.
- Pérdidas por demora: El seguro de carga tradicional no cubre las pérdidas económicas si la entrega se retrasa, como multas por incumplir un contrato o perder una venta de temporada.
- Actos de guerra o terrorismo: Estos eventos de fuerza mayor casi siempre están fuera de las pólizas estándar y necesitan coberturas especiales.
- Dolo o culpa grave del asegurado: Si se comprueba que tú o alguien de tu equipo causó el daño intencionalmente o por una negligencia grave, la cobertura se anula.
Un ejemplo práctico en Sonora
Ponte en esta situación: una empresa en Guaymas envía un cargamento de mariscos frescos a un restaurante de lujo en Monterrey. Lo empacan en cajas de unicel, pero calculan mal el tiempo y no le ponen suficiente hielo seco.
Cuando el camión llega a su destino, el marisco ya está en mal estado y el restaurante lo rechaza. La pérdida es total. Al hacer la reclamación, la aseguradora la niega. ¿Por qué? El daño no fue por un accidente en la carretera ni por un robo, sino por un embalaje deficiente que no mantuvo la cadena de frío. La responsabilidad recayó en el exportador, no en un riesgo externo que la póliza cubriera.
Conocer estos detalles te da el control. Te permite tomar acciones preventivas, como mejorar tu forma de empacar, y te da la certeza de que la protección que pagas es real. No te esperes a tener un problema para leer la letra pequeña. Contáctanos y te ayudamos a entender cada punto de tu póliza para que tu inversión esté verdaderamente segura.
Cómo elegir el seguro de carga ideal para tu empresa
Elegir el seguro de carga correcto no es como comprar cualquier producto de un estante. Es una decisión estratégica que debe encajar perfectamente con la realidad de tu negocio. Una mala elección podría darte una falsa sensación de seguridad y, en el peor escenario, dejarte desprotegido justo cuando más lo necesitas.
Para poder cotizar de manera efectiva, es fundamental que tengas a la mano la información clave de tus operaciones. Piensa en esto como la receta para la póliza ideal: cada ingrediente es crucial para el resultado final.
Prepara la información clave antes de cotizar
Antes de levantar el teléfono para llamar a un agente, asegúrate de reunir estos datos. Esto no solo agilizará el proceso, sino que te garantizará una cotización precisa y realmente ajustada a tu operación:
- Tipo y valor de la mercancía: No es lo mismo mover refacciones automotrices que productos perecederos como el espárrago de Caborca. La naturaleza y el valor del producto dictan el nivel de riesgo.
- Origen y destino: Define claramente tus rutas más comunes. ¿Son trayectos locales dentro de Hermosillo, rutas estatales o envíos que cruzan todo el país?
- Tipo de embalaje: Detalla cómo proteges tus productos. Un buen embalaje puede significar una prima más baja, ya que reduce drásticamente el riesgo de daños.
- Frecuencia de envíos: ¿Necesitas asegurar un único viaje o realizas envíos de forma constante a lo largo del año?
Con esta información en mano, cualquier asesor podrá darte una cotización mucho más certera y útil.
Compara más allá del precio
Caer en la trampa de elegir la póliza más barata sin leer la letra pequeña es el error más común. Claro que el precio importa, pero no es el único factor. Tienes que evaluar la oferta completa para entender el verdadero valor de lo que estás contratando.
Un deducible muy alto puede hacer que una póliza parezca una ganga, pero si sufres un siniestro menor, podrías terminar pagando toda la pérdida de tu bolsillo. La clave está en encontrar un equilibrio entre la prima y el deducible que tenga sentido para tu empresa.
Cuando compares cotizaciones, pon la lupa sobre estos tres puntos críticos:
- Alcance de la cobertura: Asegúrate de que la póliza realmente cubra los riesgos más probables para tu tipo de mercancía y rutas.
- Deducibles y coaseguros: Entiende con claridad cuánto dinero tendrá que salir de tu bolsa antes de que el seguro empiece a pagar.
- Reputación de la aseguradora: Investiga la solidez financiera de la compañía y, sobre todo, su historial a la hora de pagar siniestros. De nada sirve un seguro barato si no responde cuando lo necesitas.

Esta imagen lo ilustra bien: una póliza funciona como un árbol de decisiones. Un accidente del camión (una causa externa) generalmente estará cubierto. En cambio, si el daño se debe a un mal embalaje o a un defecto inherente del producto (responsabilidad del asegurado), lo más probable es que la cobertura no aplique.
El valor de un agente especializado
Claro, podrías intentar contratar una póliza por internet, pero un agente de seguros especializado es tu mejor aliado estratégico. Un buen agente no se limita a venderte un papel; analiza tu operación, entiende tus riesgos particulares y busca en el mercado la solución que de verdad te va a proteger.
En un país donde el robo a transporte de carga es un problema grave y persistente, tener la cobertura correcta es vital. Entre junio de 2024 y mayo de 2025, se reportaron 9,525 robos de vehículos pesados en México, y un alarmante 68 % de ellos fue con violencia. Puedes leer más sobre el crecimiento de los seguros de carga en Mexico Business News. Esta dura realidad demuestra por qué una póliza genérica simplemente no es suficiente.
Un agente te ayuda a navegar estas complejidades, asegurando que tu protección sea sólida y esté diseñada para los desafíos reales de las carreteras mexicanas.
¿Quieres encontrar la póliza perfecta para tu negocio en Sonora sin tener que adivinar? Contáctanos hoy mismo para una asesoría personalizada y sin compromiso. Vamos a resolver todas tus dudas y a ayudarte a proteger tu inversión de la manera más inteligente.
Qué hacer paso a paso si ocurre un siniestro

Nadie quiere usar su seguro, pero seamos sinceros: los imprevistos ocurren. En un momento de crisis, la calma y la claridad son tus mejores herramientas. Saber exactamente qué hacer si tu mercancía sufre un siniestro es lo que separa una reclamación rápida y exitosa de un dolor de cabeza monumental.
Actuar de forma ordenada no solo ayuda a minimizar el impacto en tu negocio, sino que también acelera la recuperación de tu inversión. Aquí te dejamos una guía práctica, paso a paso, para que tengas la confianza de que, si algo sale mal, sabrás cómo actuar para que tu póliza te respalde como debe ser.
El primer paso: la notificación inmediata
Lo primero y más importante: avisa a tu aseguradora o a tu agente de seguros tan pronto como sea posible. No esperes. La mayoría de las pólizas establecen un plazo máximo para notificar, y dejarlo para después puede complicar o incluso anular tu reclamación.
Esta llamada pone en marcha todo el mecanismo de la aseguradora. Te asignarán un ajustador y te darán las primeras instrucciones clave. Un consejo de oro: no intentes solucionar nada por tu cuenta antes de hablar con ellos; su guía es crucial desde el primer minuto.
Ejemplo en Sonora:
Imagina que un camión transporta equipo electrónico delicado desde Hermosillo hacia una mina en Cananea y sufre una volcadura. El conductor, una vez a salvo, debe llamar de inmediato a la línea de siniestros de la aseguradora. Esta acción permite coordinar la seguridad de la carga que se pudo salvar e iniciar el reporte oficial sin demoras, facilitando todo el proceso que viene después.
Documenta todo, absolutamente todo
El segundo paso es clave: documenta la escena y los daños con el mayor detalle posible. En estos casos, las fotografías y los videos son tus mejores pruebas, valen más que mil palabras.
- Toma imágenes desde todos los ángulos: Captura vistas generales del lugar del accidente y, muy importante, acércate para tomar fotos detalladas de la mercancía dañada.
- Fotografía el empaque: Es fundamental mostrar cómo estaba embalado el producto, sobre todo si el embalaje exterior quedó intacto pero el contenido no.
- Registra detalles del vehículo: Incluye las placas, el número de contenedor y cualquier daño visible en la unidad de transporte.
Además de las imágenes, si intervinieron las autoridades, pide siempre una copia del reporte de la policía o de tránsito. Esta evidencia será fundamental para respaldar tu reclamación y demostrar la magnitud real de la pérdida. Para una guía más detallada, puedes consultar nuestro artículo sobre qué hacer en caso de siniestro.
Reúne la documentación necesaria
Finalmente, para formalizar la reclamación, necesitarás presentar una serie de documentos. Tenerlos a la mano desde el principio hará que el pago llegue mucho más rápido.
- Factura comercial de la mercancía: Es la prueba irrefutable del valor de los productos perdidos o dañados.
- Carta porte o conocimiento de embarque (Bill of Lading): Este es el contrato de transporte y demuestra que la mercancía estaba oficialmente en tránsito.
- Lista de empaque (Packing List): Detalla el contenido exacto del envío, pieza por pieza.
- Reporte de daños o acta de hechos: El documento oficial que describe qué fue lo que ocurrió.
El sector asegurador está en constante crecimiento, y no es casualidad. La necesidad de protegerse ante estos eventos es cada vez mayor. De hecho, en el Estado de México se proyecta una expansión del 12 % para 2025, impulsada en gran parte por la alta demanda de seguros de carga debido a la incidencia de robos y siniestros en la región. Si te interesa, puedes leer más sobre el crecimiento del sector asegurador en Boletines LatinoInsurance.
Seguir estos pasos te dará control sobre una situación caótica y te pondrá en la mejor posición para que tu reclamación se procese de la manera más eficiente posible.
Resolvemos tus dudas sobre el seguro de carga
Para ayudarte a tomar la mejor decisión, hemos juntado las preguntas más comunes que los empresarios y pymes de Sonora se hacen sobre los seguros de carga. Aquí vas a encontrar respuestas directas y claras, pensadas para darte la confianza que necesitas para proteger tu inversión.
¿Para qué necesito un seguro si mi transportista ya tiene uno?
Esta es, sin duda, una de las preguntas clave, y la respuesta es un rotundo sí, lo necesitas. El seguro del transportista casi siempre es una póliza de responsabilidad civil que lo protege a él, no a tu mercancía directamente.
Estas pólizas suelen tener límites de cobertura muy bajos, dictados por ley, que rara vez alcanzan para cubrir el valor real de tus productos si algo sale mal.
Ejemplo real: Piensa en este caso: envías desde Hermosillo un cargamento de refacciones con un valor de $500,000 pesos. Si el camión sufre un accidente y la pérdida es total, el seguro del transportista podría cubrir apenas una mínima parte. Con tu propia póliza, la cobertura responde por el valor completo, salvando tu capital de trabajo. Es la única manera de blindar tu inversión al 100%.
¿Cuánto me va a costar asegurar un envío desde Sonora?
El costo de un seguro de carga no es una tarifa fija. En realidad, es un pequeño porcentaje del valor de tu mercancía que se calcula tomando en cuenta varios factores:
- Valor de la mercancía: Es el punto de partida. A mayor valor, la prima sube.
- Tipo de producto: No es lo mismo asegurar electrónicos de alto valor que materias primas a granel. El riesgo es distinto.
- Origen y destino: Algunas rutas, como ciertas carreteras federales, son consideradas de mayor riesgo y pueden tener una tarifa un poco más alta.
- Tipo de embalaje: Un empaque bien hecho, profesional y seguro, puede incluso ayudarte a bajar el costo de la prima.
Para que te des una idea, el costo suele ser una fracción muy pequeña del valor total facturado. La forma más segura de saber el precio exacto es pidiendo una cotización. Un asesor analizará tu caso específico para darte la tarifa más competitiva y la cobertura que realmente necesitas.
¿Puedo asegurar un solo envío o tengo que contratar una póliza anual?
¡Claro que puedes! Tienes total flexibilidad. Sabemos que no todas las empresas mueven mercancía todos los días. Por eso hay distintas opciones que se ajustan a tu ritmo de trabajo.
Si haces envíos de vez en cuando, como una venta especial a un cliente fuera de la ciudad, puedes contratar una póliza por viaje. Esta opción te cubre ese trayecto en específico, de puerta a puerta, dándote protección justo cuando la necesitas y sin compromisos a largo plazo.
Ahora, si tu negocio tiene un flujo constante de envíos, una póliza anual o de declaración mensual es mucho más práctica y, a la larga, suele ser más económica. Con esta modalidad, no tienes que contratar un seguro cada vez, simplemente declaras todos los movimientos que hiciste al final del mes. Un buen asesor te puede ayudar a ver qué opción te genera más valor.
¿El seguro solo me paga si es pérdida total o también cubre daños parciales?
Una buena póliza de Todo Riesgo está diseñada para protegerte tanto de una catástrofe total como de los incidentes del día a día. Cubre tanto pérdidas completas como daños parciales.
Ejemplo práctico: Si en una mala maniobra de descarga en Ciudad Obregón o por un accidente se daña solo una parte de tu envío, el seguro cubrirá el costo de la mercancía afectada (restando el deducible que hayas acordado). El proceso es bastante directo: se documenta el daño, un ajustador evalúa la pérdida y la aseguradora te paga por el valor correspondiente. Esto te protege de esos pequeños golpes que, aunque no son una pérdida total, sí representan fugas de dinero importantes para tu negocio.
En ABE Seguros, entendemos que cada envío es una pieza clave para el éxito de tu empresa. No dejes tu inversión al azar. Permítenos analizar lo que necesitas y darte una solución de protección hecha a tu medida.
Contáctanos hoy para una asesoría sin costo y descubre cómo podemos blindar tu mercancía en cada trayecto.