Un seguro de gastos médicos mayores es tu mejor aliado financiero cuando la salud te juega una mala pasada. Piénsalo como una red de seguridad económica que entra en acción ante un accidente o una enfermedad seria, blindando tu patrimonio. En lugar de vaciar tus ahorros o endeudarte, la aseguradora absorbe los costos más fuertes para que tú te enfoques en lo único que importa: recuperarte. Nuestro objetivo es que, después de leer esta guía, sientas la confianza de llamarnos y agendar una cita para proteger tu futuro y el de tu familia.
¿Qué es y por qué necesitas este blindaje financiero?
Más que una simple póliza, un seguro de gastos médicos mayores es una pieza clave para tu tranquilidad financiera. Su misión es muy clara: cubrir esos costos médicos que son tan altos que podrían desestabilizar por completo la economía de tu familia.

La cruda realidad de los costos médicos
Pongamos un ejemplo muy común aquí en Hermosillo: una cirugía de apendicitis de emergencia. Si no tienes seguro, la cuenta en un hospital privado puede superar fácilmente los $100,000 pesos, sumando honorarios del doctor, quirófano, días de hospital y medicinas. Una cantidad así puede acabar con los ahorros de años en un abrir y cerrar de ojos.
Aquí es donde el seguro de gastos médicos mayores se convierte en tu escudo. En vez de pagar esa factura tú solo, tu participación se reduce a una cantidad mucho más manejable (el deducible y el coaseguro), mientras que la aseguradora se encarga del resto. Si quieres entender mejor estos conceptos básicos, échale un ojo a nuestra guía sobre qué es un seguro de gastos médicos.
Esta protección te abre las puertas a una red de hospitales y especialistas de primer nivel, sin que el dinero sea un impedimento. Te da la libertad de elegir la mejor atención médica para ti y los tuyos, asegurando que una emergencia de salud no se convierta en una catástrofe financiera.
En México, cada vez más gente entiende esta necesidad. Aunque la cantidad de personas con seguro creció un 56% en la última década, la realidad es que apenas el 10% de los mexicanos tiene esta protección. Hace poco, el número de asegurados subió un 6.8%, llegando a casi 14 millones, lo que demuestra que la gente se está preocupando más por asegurar su futuro ante un imprevisto de salud. Protegerte es una decisión inteligente y nosotros podemos ayudarte a dar ese paso hoy mismo.
Las coberturas esenciales de tu póliza
Muy bien, ahora que ya sabes por qué un seguro de gastos médicos mayores es tu mejor aliado, vamos a lo bueno: ¿qué hay dentro de la caja? Entender a fondo qué cubre el seguro de gastos médicos mayores es clave para que, si llega el momento, sepas exactamente qué esperar y cómo actuar.
Piensa en tu póliza como una navaja suiza para tu salud. Cada herramienta está ahí para resolver un problema específico, desde una consulta hasta una cirugía compleja. Vamos a desglosar esas herramientas, una por una, con ejemplos muy nuestros, de aquí de Sonora.
Hospitalización sin preocupaciones
Esta es, sin duda, la columna vertebral de tu seguro. Si un accidente o una enfermedad te obliga a quedarte en el hospital, esta cobertura entra al quite para encargarse de los gastos más pesados.
- Habitación y alimentos: Cubre el costo de una habitación estándar y la comida que necesites durante tu estancia.
- Servicios generales del hospital: Esto incluye desde el uso de salas de curación hasta terapia intensiva o intermedia, además de los honorarios del equipo de enfermería.
Ejemplo Sonorense: Imagina que te das una buena deshidratada subiendo el Cerro de la Campana en una tarde de verano y tienes que internarte un par de días en el Hospital San José de Hermosillo. Tu seguro se encargaría de pagar tu cuarto privado, la dieta que te indique el doctor y todos los cuidados de enfermería. Tú solo te preocupas por recuperarte, sin el estrés de una cuenta que crece cada día.
Honorarios médicos y quirúrgicos
Los doctores, cirujanos y especialistas que te cuidan son la pieza clave de tu recuperación, y sus honorarios pueden sumar una cantidad importante. Tu póliza se encarga de eso.
Cubre el pago de todo el equipo médico que participa en tu tratamiento, desde el cirujano principal hasta el anestesiólogo y sus ayudantes. Cada póliza maneja un tabulador que define los montos máximos a pagar por cada especialista, lo que garantiza transparencia y un pago justo.
Lo mejor es que tu seguro te da acceso a una red de especialistas de primer nivel. Recibes la mejor atención sin que tengas que vaciar tus ahorros.
Procedimientos quirúrgicos y tratamientos
Ya sea una apendicitis de emergencia o una cirugía de rodilla que ya tenías planeada, esta cobertura es simplemente vital.
- Uso de quirófano: Se encarga de cubrir la renta de la sala de operaciones, todo el equipo especializado que se usa y los materiales necesarios.
- Anestesia: Incluye tanto el pago al anestesiólogo como los medicamentos que te administran durante la cirugía.
Ejemplo Sonorense: Estás en un juego de la Liga del Pitic de softbol, te barres en segunda base y te fracturas un tobillo. Tu seguro de gastos médicos mayores cubriría la cirugía con el ortopedista que elijas dentro de la red del Hospital CIMA, las placas y tornillos que necesites, el tiempo en quirófano y los honorarios de todo el equipo médico. En lugar de una deuda, tendrás una recuperación tranquila.
Medicamentos y estudios de diagnóstico
Un buen tratamiento depende de un diagnóstico certero, y tu seguro lo sabe. Por eso, también cubre:
- Medicamentos: Todos los que te administren mientras estás en el hospital y, en la mayoría de los casos, los que te receten al salir para que sigas mejorando en casa.
- Análisis y estudios: Desde una simple biometría hemática hasta estudios más complejos como resonancias magnéticas, tomografías o ultrasonidos. Si son necesarios para saber qué tienes, están cubiertos.
Terapias de rehabilitación
A veces, salir del hospital es solo el primer paso. La verdadera recuperación requiere rehabilitación para volver a tu vida normal.
Esta cobertura se encarga de las sesiones de fisioterapia, terapia ocupacional o de lenguaje que necesites para rehabilitarte después de un accidente o enfermedad. Por ejemplo, después de esa cirugía de tobillo, si necesitas fisioterapia para volver a caminar sin problemas, tu póliza cubrirá un número determinado de sesiones en una clínica especializada en Hermosillo.
Conocer esto te da una idea mucho más clara de cómo te protege tu seguro en distintos escenarios. Si quieres ir más a fondo, vale la pena que conozcas los diferentes tipos de coberturas de seguros y cómo se pueden ajustar a lo que tú necesitas.
Para que te quede todavía más claro, aquí te dejamos una tabla que resume lo que acabamos de ver.
Resumen de coberturas básicas incluidas
Esta tabla te ayudará a visualizar de forma rápida y sencilla los gastos que, por lo general, están incluidos en una póliza de gastos médicos mayores.
| Tipo de Cobertura | Descripción Detallada | Ejemplo Práctico en Sonora |
|---|---|---|
| Honorarios Médicos | Cubre el pago a cirujanos, anestesiólogos, médicos tratantes y especialistas que te atienden durante una hospitalización. | Un cardiólogo te atiende por una arritmia en un hospital de Ciudad Obregón. Sus honorarios están cubiertos. |
| Gastos Hospitalarios | Incluye el costo del cuarto, alimentos, sala de terapia intensiva, servicios de enfermería y equipo médico del hospital. | Te internan por una infección gastrointestinal grave en Nogales. Tu estancia y cuidados están cubiertos. |
| Estudios y Análisis | Cubre rayos X, tomografías, resonancias magnéticas, análisis de sangre y otros estudios necesarios para el diagnóstico. | Necesitas una resonancia magnética en Hermosillo para diagnosticar una lesión de ligamentos. El costo está cubierto. |
| Medicamentos | Cubre los medicamentos administrados dentro del hospital y, a menudo, los recetados al alta para continuar el tratamiento. | Durante una hospitalización por neumonía, todos los antibióticos y medicamentos intravenosos están cubiertos. |
| Rehabilitación Física | Incluye las sesiones de fisioterapia necesarias para recuperarte de un accidente o cirugía cubierta por la póliza. | Después de una operación de cadera, necesitas 20 sesiones de fisioterapia para recuperar la movilidad. Están cubiertas. |
Como ves, tener un seguro de gastos médicos mayores es tener un plan de acción completo para proteger tu salud y tu cartera. ¿Quieres saber cómo armar el tuyo? Contáctanos y te guiaremos paso a paso.
Dominando los conceptos clave de tu seguro
Para sacarle todo el jugo a tu póliza y entender de verdad qué cubre el seguro de gastos médicos mayores, necesitas familiarizarte con tres piezas clave que mueven todo el engranaje: el deducible, el coaseguro y la suma asegurada. Cuando los dominas, puedes elegir y usar tu seguro con total confianza.
Piénsalo como si fueran las reglas del juego. Si las conoces bien, sabes exactamente cómo mover tus fichas para ganar, protegiendo tu salud y, por supuesto, tu cartera.
¿Qué es el deducible?
Imagina el deducible como tu aportación inicial, esa primera barrera que tienes que cruzar para que la aseguradora entre al quite. Es una cantidad de dinero fija, establecida en tu contrato, que tú pagas de tu bolsillo cuando ocurre un imprevisto.
Por ejemplo, si tienes un deducible de $20,000 MXN y un accidente te genera una cuenta de hospital de $120,000 MXN, tú te haces cargo de los primeros $20,000. Una vez que cubres ese monto, la aseguradora se activa para respaldarte con el resto.
El deducible es como el boleto de entrada para acceder a los beneficios de tu póliza. Una vez que lo pagas, la aseguradora toma el control de los gastos más fuertes.
El coaseguro: tu participación en equipo
Justo después de cubrir el deducible, entra a escena el coaseguro. Ojo, esta no es una cantidad fija. Se trata de un porcentaje del gasto total que queda, el cual compartes con la compañía de seguros. Es, en esencia, un trabajo en equipo para liquidar la cuenta.
Siguiendo con el mismo caso:
- Costo total del evento: $120,000 MXN
- Tu deducible (ya lo pagaste): $20,000 MXN
- Monto que falta por cubrir: $100,000 MXN
Si tu póliza tiene un coaseguro del 10%, tu parte sobre ese monto restante será de $10,000 MXN (el 10% de $100,000). La aseguradora, por su lado, se encargará del 90% que falta, es decir, $90,000 MXN.
Y para que no te lleves sorpresas, la mayoría de las pólizas establecen un "tope de coaseguro". Esta es una cantidad máxima que pagarás por este concepto, sin importar qué tan grande sea la factura final. Esto te da una certeza financiera enorme.
La suma asegurada: el límite de tu protección
Por último, pero no menos importante, está la suma asegurada. Este es el monto máximo total que la aseguradora pagará por todos los eventos cubiertos mientras tu póliza esté vigente. Podríamos decir que es el techo de tu protección financiera.
Afortunadamente, hoy en día las sumas aseguradas son muy altas, a menudo superando los 100 millones de pesos. Esto te da la tranquilidad de que, incluso frente a una enfermedad catastrófica o un accidente muy grave, tendrás el respaldo económico para acceder a la mejor atención médica disponible.
El siguiente diagrama te ayuda a visualizar los componentes principales que tu seguro cubre durante una hospitalización, los cuales se pagan justo después de aplicar tu deducible y coaseguro.

Como lo muestra la imagen, conceptos como honorarios médicos, quirófano y medicamentos son los gastos fuertes que tu póliza absorberá una vez que tú hayas cubierto tu parte.
Un ejemplo práctico en Ciudad Obregón
Para que todo esto quede más claro que el agua, vamos a un caso práctico. Imagina que necesitas una cirugía de apendicitis en un hospital privado de Ciudad Obregón, con un costo total de $150,000 MXN.
Tu póliza tiene estas condiciones:
- Deducible: $15,000 MXN
- Coaseguro: 10%
- Suma Asegurada: $120,000,000 MXN
Así es como se dividirían los pagos:
- Tu primer pago (Deducible): De los $150,000 de la cuenta, tú pagas los primeros $15,000 MXN.
- Monto restante: Ahora quedan por pagar $135,000 MXN.
- Tu segundo pago (Coaseguro): Aportas el 10% de esos $135,000, que son $13,500 MXN.
- Pago de la Aseguradora: La compañía se encarga del 90% restante, o sea, $121,500 MXN.
Al final, tu desembolso total fue de $28,500 MXN en lugar de los $150,000 originales. Es una diferencia abismal que demuestra el verdadero poder de tener un seguro. Si quieres profundizar todavía más, te invitamos a leer nuestro artículo sobre la relación entre coaseguro y deducible.
Entender estos tres pilares es fundamental. Aquí en ABE Seguros, nos aseguramos de que cada cliente los domine para que pueda tomar decisiones informadas y sentirse verdaderamente protegido. Llámanos y te ayudaremos a diseñar un plan que se ajuste como un guante a tus finanzas y necesidades.
Lo que tu seguro de gastos médicos no suele cubrir
Tan importante como saber qué herramientas tienes en tu caja de protección, es entender qué cosas se quedan fuera. Conocer las exclusiones de tu póliza te ahorra muchísimos dolores de cabeza y te ayuda a poner los pies en la tierra sobre lo que puedes esperar de tu seguro.
Entender qué cubre el seguro de gastos médicos mayores es una moneda de dos caras: también tienes que conocer sus límites. No se trata de letras chiquitas para confundirte, sino de reglas claras para que el sistema sea sostenible para todos. Vamos a desmenuzar las exclusiones más comunes, sin tanto rollo.
Periodos de espera: el tiempo es clave
Una de las primeras cosas que debes entender son los periodos de espera. Piénsalo como un tiempo de "calentamiento" para ciertas coberturas. Desde el día que firmas tu contrato, tiene que pasar un tiempo específico para que el seguro te cubra ciertos padecimientos.
¿Por qué existe esto? Sencillo. Es para evitar que alguien contrate un seguro justo cuando ya sabe que necesita una cirugía carísima. Eso desbalancearía todo el sistema.
- Ejemplo en Hermosillo: Imagina que una persona contrata su póliza hoy y en dos meses le diagnostican cálculos en la vesícula. Lo más seguro es que la póliza no cubra la cirugía, porque las enfermedades de la vesícula suelen tener un periodo de espera de 24 meses. Lo mismo pasa con cosas como hernias, problemas de rodilla o cirugías de nariz por temas funcionales y no por accidente.
Preexistencias: lo que ya estaba ahí
Una preexistencia es cualquier enfermedad o padecimiento que un doctor ya te diagnosticó antes de que firmaras tu póliza. La regla de oro aquí es que los seguros de gastos médicos mayores no cubren nada relacionado con estas condiciones.
La honestidad es tu mejor aliada al llenar el cuestionario médico. Ocultar una preexistencia puede terminar en un rechazo de tu reclamación o, peor aún, en la cancelación de tu póliza.
Ejemplo en Sonora: Un señor de Navojoa fue diagnosticado con hipertensión hace cinco años. Si hoy contrata un seguro, los gastos de su hipertensión (consultas con el cardiólogo, medicinas, estudios) no estarán cubiertos. Pero, ojo, si tiene un accidente de coche que no tenga nada que ver, su seguro sí lo respaldará sin problema.
Exclusiones generales que debes tener en el radar
Además de los periodos de espera y las preexistencias, hay una lista de exclusiones generales que verás en casi todas las pólizas. Son situaciones que, por su naturaleza, no se consideran emergencias o imprevistos médicos.
Aquí te va una lista para que quede súper claro:
- Cirugías estéticas: Cualquier procedimiento que sea solo para mejorar la apariencia. Piénsalo así: si no es médicamente necesario, no lo cubre. Adiós a la liposucción o la rinoplastia cosmética pagada por el seguro.
- Tratamientos de fertilidad: Métodos como la inseminación artificial o la fertilización in vitro no suelen estar dentro de la cobertura básica.
- Tratamientos experimentales: Procedimientos o medicamentos que todavía están en fase de prueba o no han sido aprobados por las autoridades de salud en México.
- Lesiones autoinfligidas: Heridas o consecuencias de actos intencionales, como intentos de suicidio.
- Tratamientos para calvicie, acné o control de peso: Aunque pueden afectar cómo te sientes, no se consideran padecimientos que requieran un seguro de gastos médicos mayores.
- Chequeos médicos preventivos (check-ups): La cobertura básica está pensada para lo inesperado. Los chequeos de rutina, aunque súper importantes, generalmente no están incluidos, a menos que contrates una cobertura adicional que lo ofrezca.
En ABE Seguros, nuestro compromiso es la transparencia. Queremos que te sientas con la confianza y la información para tomar las mejores decisiones. Entender estas exclusiones te convierte en un dueño de póliza más inteligente y te ayuda a planificar mejor tu salud y tus finanzas. Si algo no te queda claro, ¡échamos un grito! Estamos para asesorarte y encontrar el plan que de verdad te funcione.
Cómo usar tu seguro en una emergencia médica
Cuando te enfrentas a una crisis de salud, lo último en lo que quieres pensar es en papeleo y trámites. La tranquilidad de saber exactamente qué hacer es tu mejor aliada para actuar rápido y sin errores. Entender cómo funciona tu seguro de gastos médicos mayores puede transformar un momento de estrés en un proceso mucho más llevadero.

El objetivo es que te sientas respaldado, con un plan claro bajo la manga, ya sea para una cirugía que tenías planeada o un ingreso inesperado a un hospital en Hermosillo o cualquier parte de Sonora. Aquí te vamos a desglosar el proceso, paso a paso, para que sepas usar tu póliza justo cuando más la necesitas.
Las dos vías para usar tu seguro
A la hora de la verdad, hay dos formas principales en que tu aseguradora puede cubrir los gastos: el pago directo y el reembolso. Captar la diferencia es clave.
- Pago Directo (o Programación): Esta es, por mucho, la opción más cómoda. La aseguradora le paga directamente al hospital de su red, así que tú no tienes que desembolsar grandes cantidades. Es ideal para procedimientos ya planeados, como una cirugía de rodilla.
- Reembolso: Aquí, tú pagas primero los gastos médicos de tu bolsillo y luego le pides a la aseguradora que te devuelva el dinero, presentando todas las facturas y los informes del doctor. Suele usarse en urgencias o si decides atenderte con un médico que no está en la red.
El proceso en una cirugía programada
Pongamos un ejemplo. Imagina que tu ortopedista en Hermosillo te dice que necesitas una cirugía de meniscos. El camino para usar el pago directo es bastante simple:
- Aviso a la aseguradora: Tu médico llena un informe donde explica el procedimiento que necesitas.
- Envío de documentos: Ese informe, junto con estudios como una resonancia magnética, se manda a la aseguradora para que lo revisen.
- Carta de autorización: Una vez que dan el visto bueno, la compañía genera una "carta pase" o carta de autorización. Este documento se entrega al hospital, digamos, al Hospital CIMA.
- Ingreso sin preocupaciones: El día de tu cirugía, el hospital ya sabe que el pago está garantizado. Tú solo te preocupas por cubrir tu deducible y el coaseguro que te toque al momento del alta.
El pago directo es la manera más fluida de manejar un gasto médico mayor. Te permite enfocarte en lo importante, que es tu recuperación, y no en las cuentas, porque ABE Seguros se encarga de arreglarse directamente con el hospital para liquidar casi todo.
¿Y qué pasa en una urgencia?
Una emergencia no pide permiso. Supongamos que tienes un accidente de auto y te llevan de urgencia a un hospital en Ciudad Obregón. El proceso cambia un poco, pero tu seguro sigue ahí para respaldarte.
Lo primero es, sin duda, recibir la atención médica que necesitas. Ya que estés estable, tú o un familiar deben avisarle a la aseguradora lo más pronto posible. La mayoría de las compañías tienen líneas de atención 24/7 para estas situaciones.
En el hospital, enseña tu credencial del seguro. Si es un hospital de la red, se iniciará el trámite para que aplique el pago directo. Si no lo es, o si la situación no lo permite de inmediato, lo más seguro es que funcione por reembolso. Por eso, guarda cada factura y cada informe médico; los vas a necesitar para tu reclamación. Para una guía más a fondo, puedes checar nuestro artículo sobre qué hacer en caso de siniestro.
Tener siempre a la mano tu credencial del seguro y los números de contacto de tu agente en ABE Seguros te dará una ventaja enorme, quitándote un peso de encima en un momento que ya de por sí es complicado.
Personalizando tu póliza: las coberturas que marcan la diferencia
Una póliza de gastos médicos mayores es como un escudo financiero increíblemente fuerte, pero su verdadera magia aparece cuando la puedes ajustar como un traje hecho a la medida. Aquí es donde entran en juego las coberturas adicionales, también conocidas en el argot de seguros como riders.
Piensa en ellas como esas piezas extra que puedes agregar para que tu seguro encaje perfectamente con tu vida, tus planes y lo que más te preocupa. Porque seamos honestos, no todos necesitamos lo mismo. Un joven que viaja sin parar por trabajo tiene inquietudes muy distintas a las de una pareja que está pensando en formar una familia.
Por eso, entender qué opciones tienes para personalizar tu póliza es clave para armar un plan que de verdad te sirva en los momentos importantes.
Coberturas clave para un seguro a tu medida
Vamos a revisar algunas de las coberturas adicionales más comunes y valiosas. Verás que con ejemplos claros, es mucho más fácil entender cómo te pueden sacar de un apuro.
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Emergencia en el extranjero: Si viajas seguido, ya sea por gusto o por trabajo, esta cobertura no es un lujo, es una necesidad. Imagina que estás de paseo en Tucson, Arizona, y tienes una caída que requiere atención médica urgente. Los costos de salud en Estados Unidos son astronómicos; esta cobertura se encargaría de esos gastos, cuidando tu cartera y asegurando que te atiendan bien, sin importar dónde te encuentres.
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Cobertura dental y de visión: Pocas cosas son tan seguras como que en algún momento necesitaremos ir al dentista o cambiar de lentes. La póliza base casi nunca incluye estos gastos. Un rider dental y de visión puede cubrir desde limpiezas y resinas hasta darte descuentos muy buenos en armazones o tratamientos más serios como una endodoncia. Es una forma inteligente de cuidar tu salud de manera integral.
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Cobertura para enfermedades catastróficas: Esta es, sin duda, una de las adiciones más potentes. Para padecimientos de altísimo costo, como ciertos tipos de cáncer, un infarto o la necesidad de un trasplante de órgano, esta cobertura puede eliminar o bajar muchísimo el coaseguro. ¿Qué significa esto? Que ante un diagnóstico así de fuerte, tu desembolso sería mínimo, dándote acceso a los mejores tratamientos sin la angustia del golpe económico.
"Agregar coberturas adicionales no es un gasto, es una inversión en tu tranquilidad. Es la diferencia entre tener un seguro que 'cubre' y uno que de verdad te 'protege' en tu día a día."
Otra cobertura muy buscada, sobre todo por parejas jóvenes, es la de maternidad. No solo te da una suma de dinero para ayudar con los gastos del parto, sino que es la llave para poder asegurar a tu bebé desde el día cero, sin importar si nace con algún padecimiento. Si estás planeando agrandar la familia, te sugerimos leer nuestra guía completa sobre el seguro de maternidad.
En ABE Seguros, nuestro trabajo es que entiendas a fondo qué cubre el seguro de gastos médicos mayores y cómo podemos hacerlo a tu medida. Acércate a nosotros, platícanos de ti, de tus planes y de lo que te quita el sueño. Juntos podemos construir esa póliza que te dé la certeza y la seguridad que mereces en cada etapa de tu vida.
Resolvemos tus dudas más comunes sobre tu seguro
Cuando estás por contratar o usar tu seguro de gastos médicos, es natural que surjan preguntas. ¡A todos nos pasa! Para que te sientas con total confianza, aquí juntamos las dudas que más escuchamos de nuestros clientes en Hermosillo y todo Sonora, con respuestas claras y al grano.
Si me embarazo, ¿el seguro me cubre el parto?
Sí, la mayoría de las pólizas lo hacen, pero aquí la clave es una palabrita: "periodo de espera". Por lo general, es de 10 meses. Esto quiere decir que necesitas tener tu seguro contratado y activo al menos 10 meses antes de que nazca tu bebé para que te aplique la cobertura.
Normalmente, el apoyo es una suma fija que te dan como ayuda por maternidad. Pero ojo, que lo más valioso es que también puede cubrir complicaciones serias durante el embarazo y los primeros gastos médicos de tu recién nacido, siempre y cuando lo des de alta en tu póliza desde su primer día de vida.
¿Puedo ir a cualquier hospital aquí en Hermosillo?
Eso depende del plan que contrates. Cada aseguradora tiene sus propias "redes hospitalarias", que no son más que los convenios que tienen con diferentes hospitales. Es como tener una lista de lugares a los que puedes ir.
- Un plan de red amplia te da acceso a casi todos los hospitales privados de prestigio en Hermosillo y en el resto del país.
- Un plan con una red más limitada suele ser más económico, pero tus opciones se reducen a ciertos hospitales específicos.
En ABE Seguros, lo que hacemos es sentarnos contigo, platicar sobre los hospitales de tu confianza y tu presupuesto. Así nos aseguramos de que el plan que elijas te dé la tranquilidad y el acceso que de verdad necesitas.
¿Y si mis gastos médicos son más altos que la suma asegurada?
La suma asegurada es el tope, el monto máximo que la aseguradora pagará por los tratamientos que necesites. Si el costo total de tu atención médica rebasa ese límite, la diferencia tendrías que cubrirla tú.
Por eso, nuestra recomendación de oro es siempre elegir la suma asegurada más alta que te puedas permitir. Hoy en día, muchas pólizas ofrecen sumas que van por encima de los 100 millones de pesos. Esto te da un colchón financiero súper sólido, incluso para esas enfermedades largas y muy costosas que nadie quiere, pero que a veces pasan.
En ABE Seguros, estamos para resolver estas y cualquier otra pregunta que tengas. Nuestro trabajo es que entiendas tu póliza de principio a fin. Permítenos asesorarte para encontrar juntos esa protección que te deje dormir tranquilo a ti y a tu familia.
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