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Guía completa del seguro de daños a terceros en Hermosillo

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Guía del seguro de daños a terceros en Hermosillo

El seguro de daños a terceros, que quizás conozcas mejor como seguro de Responsabilidad Civil, es esa cobertura mínima pero indispensable que necesitas en México. Piensa en él como un escudo financiero diseñado para proteger tu cartera, no tu coche. Su función es cubrir los daños que accidentalmente puedas causar a otras personas o a sus bienes mientras conduces.

Por qué necesitas un seguro de daños a terceros en Hermosillo

Imagina esta escena: vas manejando por el bulevar Kino en Hermosillo, una tarde con el tráfico típico de la ciudad. Un segundo de distracción y, ¡pum!, le das un golpe por alcance al coche de adelante. No fue grave, pero la defensa y una calavera quedaron rotas. Sin seguro, esa reparación sale directo de tu bolsillo. Un gasto que no tenías planeado y que fácil podría sumar miles de pesos, desequilibrando por completo tus finanzas del mes.

Aquí es donde entra el seguro de daños a terceros. Está hecho justo para estas situaciones. Actúa como tu respaldo económico, haciéndose cargo de los costos de reparación del otro vehículo, de los gastos médicos si alguien resultó herido e incluso de daños a propiedad pública, como un poste o una barda.

Una obligación legal y una decisión inteligente

En Sonora, como en casi todo el país, tener esta póliza no es una opción, es una obligación por ley para poder circular. Si no la tienes, te arriesgas a multas, pero lo más grave es que quedas totalmente vulnerable financieramente si tienes un percance. El propósito de esta ley es muy claro: asegurar que las víctimas de un accidente reciban una compensación justa, sin que esto signifique la ruina económica para quien fue responsable.

En resumen, esta póliza no protege tu auto, sino tu tranquilidad y tu patrimonio. Es una inversión pequeña que te blinda contra deudas que podrían ser enormes.

Y no creas que los accidentes son algo raro. La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) reportó 3.07 millones de siniestros automovilísticos solo en el primer semestre de 2025. La cifra habla por sí sola y nos recuerda que la probabilidad de estar en un incidente es real, por lo que estar preparado es clave. Si quieres entender mejor el concepto, aquí te explicamos a fondo qué es el seguro de Responsabilidad Civil y cómo funciona.

Un ejemplo claro en la ciudad

Volvamos al choque en el bulevar Kino. Digamos que la reparación del otro auto cuesta $15,000 pesos. Si tienes tu seguro de daños a terceros, la aseguradora se encarga de pagar. Tú solo tendrás que lidiar con el trámite del ajustador, pero tu dinero seguirá seguro en tu cuenta.

Ahora, sin seguro, esos $15,000 tendrían que salir de tus ahorros o, peor aún, te obligarían a pedir un préstamo. La decisión parece bastante obvia, ¿no crees? Sentirte protegido al volante no tiene precio. ¿Quieres saber cómo? Hablemos y encontremos el seguro perfecto para ti.

¿Qué protege tu póliza y qué queda fuera?

Para evitarte un mal trago justo en el momento del accidente, es clave que entiendas con total claridad qué entra en la protección de tu seguro de daños a terceros y, casi más importante, qué no. Piénsalo como si te aprendieras las reglas del juego antes de empezar la partida; tener esto claro te da la confianza de que tu póliza responderá como esperas cuando de verdad la necesites.

Un seguro de daños a terceros se apoya en dos pilares fundamentales. Cada uno está pensado para cubrir diferentes tipos de broncas que puedas ocasionar a otros con tu carro. Conocerlos es el primer paso para dominar tu póliza.

Dos hombres evalúan daños en un coche gris rayado, uno señalando y el otro mirando su teléfono, con una bicicleta al lado.

Responsabilidad civil por daños a bienes

Esta es la cobertura más conocida y la que más se usa. Su objetivo es muy directo: pagar la reparación o reposición de las cosas materiales de otras personas que se dañen en un accidente donde tú tuviste la culpa. Y esto aplica para un montón de propiedades.

Los bienes que generalmente cubre son:

  • Otro vehículo: Es el caso de todos los días. Si le das un golpe a otro coche, tu seguro se hace cargo de los costos de hojalatería, pintura o cualquier reparación que necesite.
  • Propiedad privada: Aquí entra de todo, desde la barda de una casa hasta el portón de una cochera o la fachada de un negocio.
  • Propiedad pública: También ampara daños a la infraestructura de la ciudad, como postes de luz, señales de tránsito, bancas de un parque o semáforos.

Ejemplo práctico en Hermosillo: Imagina que estás saliendo de un cajón de estacionamiento en Galerías Mall y, por un descuido, le das un raspón a la defensa de la camioneta de al lado. En lugar de discutir o sacar dinero de tu cartera, tu seguro de daños a terceros se encarga de todo el costo para que esa defensa quede como nueva. Un simple error no tiene por qué convertirse en un problema financiero.

Responsabilidad civil por daños a personas

El segundo pilar es, si se puede, todavía más importante, porque se enfoca en proteger la salud de la gente afectada. Si en el accidente hay personas lesionadas (ya sean peatones, ciclistas o la gente del otro carro), esta cobertura se activa para cubrir todos los gastos médicos que hagan falta.

Esta protección casi siempre incluye:

  • Atención médica de urgencia y servicios de ambulancia.
  • Costos de hospitalización, cirugías y cualquier tratamiento necesario.
  • Medicamentos y terapias de rehabilitación.
  • En los casos más extremos y lamentables, también cubre los gastos funerarios.

Ejemplo práctico en Hermosillo: Vas manejando por el bulevar Morelos y un ciclista se te cruza de repente. Aunque frenas, lo alcanzas a golpear levemente, se cae y se fractura una muñeca. Tu póliza se hará cargo de los gastos de la ambulancia, la atención en el hospital, el yeso y las terapias que necesite para recuperarse, protegiéndote de una deuda que podría ser de decenas de miles de pesos.

Las exclusiones más comunes

Tan importante como saber qué te cubre es tener clarísimo qué se queda fuera de la póliza de daños a terceros. Esta transparencia es la clave para no llevarte sorpresas. Las exclusiones más habituales son:

  • Daños a tu propio vehículo: La póliza no va a pagar ni un peso por la reparación de tu coche, no importa si es un abollón o pérdida total.
  • Robo de tu auto: Esta cobertura no te ampara si te roban el vehículo, ni en partes (autopartes) ni completo.
  • Lesiones a ti o a tus acompañantes: Los gastos médicos para el conductor o los pasajeros del carro asegurado no están cubiertos aquí.
  • Accidentes bajo la influencia de sustancias: Si manejas tomado o bajo el efecto de drogas y chocas, la aseguradora no te va a cubrir. Así de simple.
  • Daños intencionales: Cualquier daño que provoques a propósito queda totalmente fuera de la cobertura del seguro.

Entender bien estas coberturas y exclusiones te ayuda a decidir si esta protección básica es suficiente para ti o si necesitas buscar algo más completo. Si quieres profundizar en las distintas capas de protección, puedes descubrir qué cubre un seguro de auto en nuestra guía completa. En ABE Seguros, nuestro compromiso es darte toda la información para que tomes la mejor decisión.

El costo real del seguro y los factores que lo definen

Una de las preguntas que siempre surge al buscar un seguro de daños a terceros es: "¿y cuánto me va a costar?". La verdad es que no hay una respuesta única. El precio de tu póliza, lo que en el mundo de los seguros llamamos prima, es tan personal como tu forma de conducir.

Las aseguradoras no sacan un número del aire. Lo que hacen es un análisis cuidadoso de distintos factores para medir el riesgo que representas. Es algo parecido a cuando un banco evalúa si te da un préstamo. Revisan diferentes variables para calcular qué tan probable es que necesites usar el seguro. Entender esto te ayudará a ver por qué tu cotización puede ser muy diferente a la de tu mejor amigo, aunque vivan en la misma calle.

Factores clave que influyen en tu prima

Aunque cada aseguradora tiene su propia receta para calcular el precio, hay ingredientes que casi todas usan. Estos son los más importantes y los que más pesan en el costo final de tu seguro:

  • Tu vehículo: La marca, el modelo y el año de tu auto son el punto de partida. Si tienes un carro que es popular entre los ladrones o cuyas refacciones son caras y difíciles de conseguir aquí en Sonora, es casi seguro que tu prima será más alta.
  • Tu edad y género: Las estadísticas no mienten. Los conductores más jóvenes, sobre todo los hombres menores de 25 años, tienden a tener más accidentes. Por eso, sus primas suelen ser más elevadas hasta que acumulan más kilómetros y experiencia al volante.
  • Tu código postal en Hermosillo: No es lo mismo manejar todos los días en una colonia tranquila como Pitic que en una zona de mucho tráfico como el centro o cerca de los bulevares principales. Las aseguradoras tienen mapas de riesgo y, si en tu zona hay más choques o robos, el costo sube.
  • El uso que le das al vehículo: ¿Tu auto solo te lleva de la casa al trabajo y de regreso? ¿O es tu herramienta de trabajo para visitar clientes por toda la ciudad? Entre más lo uses y más kilómetros recorras, más probabilidades hay de que algo pase, y eso se refleja en el precio.

Rangos de precios y accesibilidad

A pesar de todas estas variables, protegerte es mucho más accesible de lo que la gente piensa. Para el seguro de daños a terceros, que es la cobertura básica y obligatoria por ley, los precios en México suelen moverse en un rango de entre $1,600 y $5,000 pesos anuales.

Esta cobertura es una excelente opción para profesionistas independientes o para cualquiera que busque cumplir con la ley y proteger su patrimonio sin gastar una fortuna. No por nada el sector asegurador sigue creciendo; en 2025, su participación se acercó al 3% del PIB de México, lo que demuestra que cada vez más personas entienden su valor.

Entender cómo se calcula el precio te da el poder de tomar decisiones informadas. No se trata de encontrar lo más barato, sino el mejor valor por tu dinero.

Para profundizar en cómo se calculan estos costos, te recomendamos leer esta guía sobre qué es una prima de seguro. Aunque cada factor tiene su peso, siempre es posible encontrar un equilibrio. Aquí en ABE Seguros, nuestro trabajo es ayudarte a navegar por todas estas variables para que encuentres una cobertura justa y a tu medida.

Si quieres tener una idea más clara de los precios en el mercado, te invitamos a revisar nuestro análisis detallado sobre el costo de un seguro de auto.

Cómo funciona tu seguro en situaciones reales en Hermosillo

Saber que tienes una póliza de seguro de daños a terceros te da tranquilidad, pero entender cómo te saca de un apuro es lo que de verdad demuestra su valor. La teoría está muy bien, pero son las situaciones del día a día aquí en Hermosillo las que nos enseñan por qué esta cobertura es más una necesidad que un simple requisito legal.

Para que te quede más claro, vamos a ver tres escenarios bastante comunes. Así podrás visualizar cómo tu póliza actúa como un auténtico escudo financiero, protegiéndote de gastos que podrían desestabilizar tu economía de un momento a otro.

Escenario 1: Un choque por alcance en el bulevar Colosio

Imagina que es viernes por la tarde y vas manejando por el transitado bulevar Luis Donaldo Colosio. El tráfico avanza lento y, en un segundo de distracción, no frenas a tiempo y le pegas por detrás al coche de enfrente. El golpe no fue grave, pero la defensa y las calaveras del otro vehículo quedaron hechas añicos.

Aquí es donde tu seguro entra en acción de inmediato:

  1. Le llamas a tu aseguradora: Reportas el siniestro y das tu ubicación exacta.
  2. Llega el ajustador: Un experto se presenta para evaluar los daños, tomar fotos y recabar la declaración de ambos conductores.
  3. La aseguradora se encarga: El ajustador determina que tú eres el responsable y le entrega al conductor afectado un pase de reparación para un taller certificado.

Lo que te costaría vs. tu tranquilidad: Una reparación de este tipo puede salirte fácilmente entre $8,000 y $20,000 pesos, dependiendo del modelo del otro auto. Sin seguro, ese dinero saldría derechito de tu bolsillo. Con tu póliza, la aseguradora asume el costo total y tú solo te preocupas por el trámite, que es precisamente la chamba del ajustador. Es clave entender el rol de este profesional; puedes aprender más sobre la importante labor del ajustador de siniestros en nuestro artículo.

Escenario 2: Un golpe al maniobrar en el Mercado Municipal

Ahora piensa en una mañana de sábado. Estás buscando dónde estacionarte en las concurridas calles del Mercado Municipal, una zona donde el espacio es oro. Al intentar meterte en un cajón, calculas mal la distancia y le das un golpe a la puerta de un coche que ya estaba estacionado, dejándole un buen rayón y una abolladura.

El procedimiento es muy parecido al anterior, pero con una diferencia clave:

  • Sin pleitos ni negociaciones: En lugar de ponerte a discutir con el dueño del otro coche sobre quién paga qué, simplemente esperas a tu ajustador.
  • Reparación garantizada: Tu póliza de daños a terceros se hará cargo del costo para reparar la puerta dañada. El afectado recibe su orden de reparación y tú puedes seguir con tu día sin un gasto que no tenías en el radar.

Lo que te costaría vs. tu tranquilidad: La reparación de una puerta, incluyendo hojalatería y pintura, puede superar los $6,000 pesos. Gracias a tu seguro, este error de cálculo no te cuesta más que el tiempo de espera del ajustador.

Escenario 3: Un incidente en la carretera a San Carlos

Este es un caso más serio. Vas por la carretera a San Carlos para disfrutar del fin de semana. En un tramo, un motociclista frena de golpe y, aunque intentas esquivarlo, lo alcanzas a golpear. El conductor de la moto cae y sufre una fractura en la pierna, además de los daños evidentes en su vehículo.

Aquí, tu seguro de daños a terceros demuestra su cobertura más completa:

  1. Gastos médicos cubiertos: Tu póliza de Responsabilidad Civil por Daños a Personas se activa de inmediato para cubrir la atención de la ambulancia, la hospitalización, la cirugía y la rehabilitación del motociclista.
  2. Reparación de la moto: Al mismo tiempo, la cobertura de Responsabilidad Civil por Daños a Bienes pagará la reparación o, si es necesario, la reposición de la motocicleta.

Lo que te costaría vs. tu tranquilidad: Un accidente con lesionados puede generar una deuda enorme. Entre gastos médicos, hospitalarios y la reparación del vehículo, la cuenta podría superar fácilmente los $150,000 pesos. Sin una póliza, esta cifra podría poner en jaque tu patrimonio. Con tu seguro, la aseguradora se encarga de estos costos hasta el límite de la suma asegurada que contrataste.

Estos ejemplos demuestran que tu seguro no es un simple papel guardado en la guantera, sino un respaldo financiero real que te protege en los momentos más inesperados aquí en Hermosillo. En ABE Seguros, queremos que conduzcas con la certeza de que, pase lo que pase, estamos para respaldarte.

Tu guía paso a paso para contratar el seguro ideal

Ahora que ya sabes lo importante que es tener un seguro de daños a terceros y cómo te respalda en situaciones reales aquí en Hermosillo, el siguiente paso es elegir y contratar la póliza perfecta para ti. Puede sonar abrumador, pero créeme, con la orientación correcta es mucho más sencillo de lo que parece.

En ABE Seguros, nuestro trabajo es ser ese asesor de confianza que te acompaña en cada paso. Queremos que tomes una decisión bien informado, sin presiones y con la tranquilidad de que no estás solo en esto.

Primer paso: evaluar tus necesidades reales

Antes de ver precios o comparar compañías, el primer paso es un análisis honesto. No todos necesitamos la misma cobertura, porque no todos vivimos igual ni corremos los mismos riesgos. Hacerte las preguntas correctas desde el inicio es la clave.

Empieza por aquí:

  • ¿Cuánto uso mi auto? Si tu vehículo es tu herramienta de trabajo y cruzas Hermosillo de punta a punta todos los días, tu exposición al riesgo es mucho mayor que si solo lo sacas los fines de semana.
  • ¿Por dónde circulo habitualmente? No es lo mismo manejar por vialidades tranquilas que estar metido constantemente en el tráfico del centro o los bulevares principales, donde un pequeño percance es más probable.
  • ¿Cuál es mi capacidad financiera? Define un presupuesto con el que te sientas cómodo, pero no dejes que el precio más bajo sea lo único que te guíe. A veces, pagar un poquito más te da una tranquilidad que no tiene precio.

Aquí es donde entramos nosotros en ABE Seguros. Te ayudamos a analizar estas respuestas para trazar un perfil claro de lo que de verdad necesitas. Entendemos tu vida en Sonora para recomendarte una protección que funcione para ti.

Segundo paso: comparar cotizaciones de forma inteligente

Una vez que tienes claro qué buscas, es hora de ver opciones. Pero ¡ojo! Comparar no es solo poner una cotización junto a otra y elegir la más barata. Hay que saber leer entre líneas y fijarse en los detalles que realmente marcan la diferencia.

Cuando revises una cotización, pon especial atención a estos puntos:

  • Sumas aseguradas: ¿Cuál es el monto máximo que la aseguradora pagará por los daños? Una suma muy baja podría dejarte con una deuda enorme en un accidente serio.
  • Deducibles (si aplica): Aunque en el seguro de daños a terceros la Responsabilidad Civil no suele tener deducible, nunca está de más confirmarlo.
  • Coberturas adicionales: Algunas pólizas básicas incluyen extras útiles como asistencia vial o legal. Valora si estos beneficios son importantes para ti.

Nuestro gran diferenciador en ABE Seguros es precisamente este acompañamiento. Un experto de nuestro equipo se sienta contigo, te explica en palabras sencillas qué significa cada concepto de la cotización y te ayuda a comparar peras con peras, para que entiendas perfectamente qué estás contratando.

Esta infografía te puede ayudar a visualizar cómo actúa un seguro en diferentes escenarios comunes que podrías enfrentar.

Diagrama de flujo sobre decisiones de seguro para choques por alcance, golpes estacionados y lesiones a terceros.

Como muestra el diagrama, no importa el tipo de incidente, el primer paso siempre es el mismo: contactar a tu aseguradora para activar la protección que ya tienes.

Tercer paso: reunir los documentos necesarios

Ya que elegiste la mejor opción, lo que sigue es formalizar el contrato. La buena noticia es que hemos hecho este proceso lo más simple posible. Generalmente, solo necesitas tener a la mano unos cuantos documentos básicos.

Esto es lo esencial:

  1. Identificación oficial vigente: Tu INE o pasaporte.
  2. Licencia de conducir vigente: Es un requisito indispensable para asegurar cualquier vehículo.
  3. Tarjeta de circulación del auto: Con esto verificamos todos los datos: marca, modelo, año y número de serie.
  4. Tu código postal: Como vimos, tu dirección en Hermosillo es un factor clave para calcular el costo.

Con esta información, nosotros nos encargamos de todo el papeleo para emitir tu póliza de manera rápida y transparente. En ABE Seguros, nuestro compromiso es que te sientas seguro y respaldado, desde el primer hola hasta mucho después de que tu póliza esté en tus manos.

Qué hacer exactamente después de un accidente

Tener un seguro de daños a terceros es tu red de seguridad financiera, pero saber cómo actuar en esos momentos de estrés justo después de un accidente es igual de importante. Un percance vial, por más pequeño que sea, puede convertirse en un caos. Por eso, hemos preparado este manual de acción para que sepas qué hacer, paso a paso, y puedas manejar la situación con calma y efectividad.

Hombre fotografía coche dañado con su teléfono junto a una mujer, un coche de policía con luces intermitentes en la calle.

Piensa en estos pasos como tu hoja de ruta. Seguirla no solo te ayudará a mantener el control, sino que también facilitará enormemente el proceso con tu aseguradora, garantizando que tu póliza te respalde sin contratiempos.

Los primeros minutos son cruciales

Lo primero y más fundamental: mantén la calma. Respira hondo y evalúa la situación. Antes que nada, asegúrate de que todos los involucrados estén bien. Si hay heridos, tu prioridad es llamar inmediatamente al 911.

Una vez que sepas que todos están fuera de peligro, es vital asegurar la zona para evitar otro accidente. Enciende las luces intermitentes de tu vehículo y, si es seguro hacerlo y cuentas con ellos, coloca los triángulos de emergencia a una distancia prudente para alertar a otros conductores.

Qué hacer (y qué no hacer) en la escena

Con la confusión del momento, es fácil cometer errores que pueden complicar el reclamo más adelante. Aquí te dejamos una guía rápida de acciones clave:

  • No muevas los vehículos: A menos que representen un peligro grave o que una autoridad de tránsito te lo indique, deja los coches tal y como quedaron después del impacto. Esto es fundamental para que el ajustador pueda determinar responsabilidades.
  • Nunca admitas la culpa: Aunque creas tener la responsabilidad, no lo digas. Limítate a describir los hechos de manera objetiva. Dejar que el ajustador profesional determine la culpabilidad es parte del proceso.
  • Llama a tu aseguradora de inmediato: Ten a la mano el número de tu compañía de seguros, idealmente guardado en tu teléfono. Reportar el siniestro lo antes posible es el paso más importante para activar tu cobertura.

En ABE Seguros no solo te vendemos una póliza; te ofrecemos un respaldo real. Al llamarnos, activas un equipo de profesionales listos para asesorarte y acompañarte cuando más lo necesitas, construyendo una relación de confianza que va más allá del papel.

Recopila información y espera al ajustador

Mientras llega la ayuda, aprovecha para juntar información clave del otro conductor. Este simple paso agilizará todo el trámite.

Información esencial a recabar:

  • Nombre completo del otro conductor
  • Número de teléfono
  • Número de placas del vehículo
  • Nombre de su compañía de seguros y número de póliza

Cuando el ajustador llegue, confía en él. Es un experto capacitado para gestionar la situación. Sigue sus indicaciones, entrégale los datos que recopilaste y deja que se encargue de la negociación. Su rol es proteger tus intereses y aplicar las coberturas de tu póliza como corresponde. Si quieres prepararte mejor, te recomendamos leer nuestra guía sobre qué hacer en caso de siniestro.

El uso de pólizas de daños a terceros es cada vez más frecuente, lo cual se refleja en el crecimiento del sector. De hecho, los seguros contra daños tuvieron un robusto incremento del 12% en 2025, y los pagos por siniestros ascendieron a 414,187 millones de pesos. Puedes leer más sobre el panorama actual del sector asegurador para entender su importancia.

Las dudas más comunes sobre el seguro de daños a terceros

Para cerrar con broche de oro, vamos a resolver esas preguntas que siempre surgen sobre el seguro de daños a terceros. Aquí te damos respuestas directas y al grano para que termines de atar todos los cabos y no te quede ni una sola duda sobre esta protección fundamental.

La idea es que te sientas con total seguridad sobre cómo te respalda esta cobertura. Si después de leer esto todavía tienes preguntas, es una buena señal de que necesitas una asesoría personalizada para ir al siguiente nivel.

¿El seguro de daños a terceros cubre los golpes de mi propio coche?

No, y esta es la diferencia más importante que debes tener clara. Esta póliza está diseñada únicamente para hacerse cargo de los daños, tanto materiales como lesiones, que le provoques a otras personas o a sus propiedades en un accidente donde tú resultes responsable.

Para proteger tu propio vehículo, necesitas mirar otras opciones:

  • Cobertura Limitada: Le suma a la protección de terceros la cobertura por robo total de tu auto.
  • Cobertura Amplia: Es la más completa de todas. Cubre el robo y, además, los daños que sufra tu coche en un choque, aunque tú tengas la culpa.

Un asesor de ABE Seguros puede explicarte con peras y manzanas estas diferencias y ayudarte a elegir la que mejor le quede a tu bolsillo y al riesgo que estás dispuesto a asumir.

Si le presto mi carro a un amigo y choca, ¿el seguro paga?

En la gran mayoría de los casos, la respuesta es un rotundo sí. El seguro de auto está ligado al vehículo, no a una persona en específico. Esto significa que la póliza cubre los daños a terceros sin importar quién iba al volante, siempre y cuando esa persona cuente con una licencia de conducir vigente.

Eso sí, nunca está de más echarle un ojo a las letras chiquitas de tu contrato. Algunas aseguradoras pueden meter cláusulas especiales para estos casos. En ABE Seguros, nos aseguramos de que entiendas cada uno de estos detalles para que sepas a qué le tiras antes de firmar.

La tranquilidad nace de saber exactamente qué esperar de tu seguro. Por eso insistimos tanto en ser transparentes, para que no te lleves sorpresas justo cuando más necesitas el apoyo.

¿Y qué pasa si los daños del accidente son más caros que mi suma asegurada?

Este es un punto importantísimo. La suma asegurada es el monto máximo que la compañía va a soltar para cubrir los daños de un siniestro. Si el costo total de las reparaciones y los gastos médicos rebasa ese límite, la diferencia sale directamente de tu bolsillo. Legalmente, tú eres el responsable de cubrirla.

Por eso, elegir una suma asegurada adecuada no es cualquier cosa. No se trata solo de cumplir con la ley, sino de estar protegido de verdad. Un buen asesor te ayudará a analizar los posibles escenarios y te recomendará un monto que te dé una cobertura sólida para que manejes con total paz mental por las calles de Hermosillo.


En ABE Seguros, no solo te vendemos una póliza; te damos la asesoría experta que necesitas para tomar decisiones inteligentes y proteger lo que más te importa. Si ya estás listo para conducir con la certeza de que tienes un respaldo profesional, contáctanos hoy mismo y agenda una cita sin compromiso. Descubre por qué somos tu mejor aliado en seguros.